28/9/26

Soluciones integradas para música en vinilo en 2026




Hay una idea bastante extendida de que la música en vinilo, por sí misma, se reproduce con mejor calidad que en otros formatos, como el CD o el streaming. Desde un punto de vista estrictamente técnico, esto no puede afirmarse: el vinilo es un soporte analógico con sus propias virtudes y limitaciones, mientras que el CD y el streaming pueden ofrecer una reproducción extraordinariamente fiel de la señal original. Sin embargo, hay razones por las que determinadas grabaciones en vinilo pueden resultar más agradables o naturales al oído, y algunas tienen que ver no tanto con el formato como con la manera en que la música ha sido grabada, mezclada y, sobre todo, masterizada en las últimas décadas.

La llamada guerra del volumen llevó en determinados momentos a utilizar compresión y limitación de forma muy agresiva para conseguir un sonido aparentemente más potente y constante. Al reducir la diferencia entre los pasajes suaves y los fuertes se gana impacto inmediato, pero también pueden perderse parte de la dinámica, el contraste y la sensación de espacio de la grabación. Este fenómeno no afecta únicamente a los formatos con compresión de datos, como el MP3: una grabación digital sin pérdida puede contener igualmente un máster excesivamente comprimido. Del mismo modo, el streaming actual puede ofrecer audio sin pérdida y, aun así, reproducir un máster cuya dinámica haya sido previamente reducida.

El vinilo tiene, en este sentido, una particularidad interesante. Sus propias limitaciones físicas hacen poco aconsejables determinados niveles extremos y combinaciones de frecuencias, de modo que históricamente ha puesto algunos límites a los excesos de la masterización. Pero eso no significa que el vinilo tenga mayor fidelidad que el CD o el audio digital. Al contrario: incorpora ruido de fondo, chasquidos, desgaste, distorsión y limitaciones en la respuesta en frecuencia y en la separación entre canales que los formatos digitales pueden evitar. Su carácter analógico y la distorsión propia de la reproducción pueden contribuir, eso sí, a esa sensación de sonido orgánico y cálido que muchos aficionados encuentran especialmente atractiva.

En un sistema de escucha convencional, las diferencias puramente técnicas entre una buena fuente digital y un buen sistema de vinilo pueden ser mucho menos evidentes de lo que a veces se afirma. Lo que sí cambia sustancialmente es la experiencia: el disco como objeto, la elección del álbum, el ritual de colocarlo y darle la vuelta y, por supuesto, ese particular sonido que acompaña a la reproducción analógica. Por eso, si decidimos recuperar nuestros viejos vinilos, tiene sentido hacerlo con un equipo que permita aprovechar sus posibilidades sin asumir que, por el mero hecho de ser analógico, cualquier plato va a ofrecer mejores resultados que una fuente digital.

En este artículo propongo dos opciones para iniciarse o disfrutar de nuevo de una colección de vinilos, combinando cada plato con unos altavoces autoamplificados con los que forme un conjunto equilibrado y de buena relación calidad-precio. La intención no es entrar en el territorio del High End, donde el presupuesto puede crecer considerablemente en busca de las máximas prestaciones posibles, sino encontrar equipos razonables que permitan que nuestros viejos discos suenen como merecen sin convertir la escucha en una inversión desproporcionada.

  • Un nivel básico en el que no apreciaríamos desventaja respecto a la limpieza sonora del CD o del streamer lo encontramos en los tocadiscos de la familia Audio-Technica AT-LP60 (Japón), la más vendida del mundo y muy común en locales y bares de Estados Unidos que siguen empleando el vinilo como reclamo. Sencillo y totalmente automático, existe en distintas versiones: por unos 180 € encontramos la opción con Bluetooth (AT-LP60XBT), la versión con salida USB para digitalizar discos en el ordenador (AT-LP60X-USB) o combinaciones según necesidades.
    En cualquier caso, incorpora preamplificador de phono integrable para salida convencional de línea por RCA y viene con cápsula fija, la ATN3600LC de perfil cónico, que puede mejorarse fácilmente instalando la aguja elíptica ATN3600LE, si bien, como es habitual en esta gama de entrada, no dispone de un cabezal estándar intercambiable.
    Su compañero más habitual en este rango básico de precios es el Edifier R1280T (China), que ronda los 100 €. Es un bafle activo de pequeño tamaño fabricado en madera, con 42 vatios (RMS) de potencia, entradas RCA, controles de volumen, graves y agudos, y entrada auxiliar de 3,5 mm. Si buscamos conectividad inalámbrica podemos optar por el Edifier R1280DB, que por apenas 10 € más añade Bluetooth y, según la experiencia de muchos usuarios, aporta un matiz sonoro ligeramente más equilibrado.
    De poder ajustar un poco más el presupuesto dentro de la misma marca, una gran alternativa es el Edifier MR5 (unos 250 €): un altavoz de sonido más sólido, de tres vías y 110 vatios RMS, que suma una conectividad profesional con entradas XLR y TRS balanceadas junto a RCA, además de Bluetooth 6.0 con códec LDAC para audio inalámbrico de alta resolución.
    Por su parte, el Edifier R2750DB MKII (unos 300 €) permite subir un escalón más y dar al sistema mayor presencia física y un aire marcadamente clásico, ideal para acompañar la escucha analógica. Este modelo de tres vías cuenta con woofer de 7 pulgadas, altavoz de medios dedicado de 4,5" y tweeter de cúpula de seda, alcanzando 144 W RMS de amplificación en Clase-D. Incorpora también Bluetooth 6.0 con LDAC y entrada HDMI eARC, ofreciendo una escena sonora más amplia, mayor profundidad en graves y la posibilidad de añadir un subwoofer en el futuro gracias a su salida dedicada. Con esta opción nos adentramos de lleno en el siguiente nivel.
  • El paso a la HIFI lo podemos dar con un Technics SL-1500C (Japón), ya alrededor de los 1000 €, un desarrollo simplificado del mítico 1200, sin funciones DJ, pero que mantiene lo esencial de su solidez y fiabilidad. Con tracción directa mejorada, tiene opción de salida de línea o de phono, cuenta por supuesto con cabezal extraíble intercambiable y llega con cápsula Ortofon Red. Como mejoras palpables a tener en cuenta sugiero el cambio a la Ortofon Blue (unos 200 €) y el uso de un previo de phono, el iFi Zen Phono 3 (unos 250 €).
    Una opción más económica de Technics en este nivel es el SL-40CBT, a unos 800 €, recomendable si se busca un tocadiscos con Bluetooth, una conexión que yo descartaría en favor del cable salvo en situaciones excepcionales de movilidad. Puesto a escalar, tenemos numerosas opciones dentro de la marca hasta el SL-1000R, a unos 21.000 €, siempre teniendo en cuenta que en este contexto las mejoras en la calidad de audio son tan costosas como sutiles y que, a partir de platos como el referenciado Technics SL-1500C, comúnmente todos se entregan sin cápsula, carecen de otra salida que no sea la de phono y requieren de un previo independiente para su conexión en línea por RCA. En suma, que la adquisición de complementos a su altura supone en muchos casos doblar el precio del plato.
    Este plato puede acoplarse en un sistema sencillo de calidad a unos altavoces KEF LSX II LT (Reino Unido), que por unos 1000 € ofrece la tecnología Uni-Q de KEF en un formato compacto, con amplificación dedicada para cada vía y una conectividad que incluye entradas HDMI ARC, USB-C y auxiliar de 3,5 mm, lo que lo hace compatible con un sistema completo de TV y ordenador o DAC con salida USB conectado a CD, streamer, etc. Los KEF Coda W (también unos 1000 €) incluyen etapa de fono MM integrada, lo que permite conectar el tocadiscos desde la salida de phono del Technics. La crítica los sitúa por delante de los LSX II LT en dinámica y escala sonora, aunque pierden en conectividad de red (solo Bluetooth 5.4, sin streaming Wi-Fi). Si el espacio y el presupuesto lo permiten, el LS50 Wireless II, que ya sube a unos 2500 €, da un paso más en escala y presencia sonora, manteniendo el mismo principio de sistema activo listo para conectar.

    Como recomendación intermedia propongo el combo Technics SL-40CBT – Edifier R2750DB MKII: una pareja de nivel medio-alto que se sitúa ligeramente por encima de los 1.000 € y que ofrece gran nitidez, una amplia escena sonora y un excelente margen de crecimiento. Permite futuras mejoras tanto en la cápsula del tocadiscos o mediante un previo de phono dedicado, como añadiendo un subwoofer activo a los bafles. Todo ello junto a una conectividad total para integrar la televisión, un DAC o distintas fuentes de audio, además de aprovechar la comodidad de la conexión Bluetooth de alta resolución.




Otras alternativas recomendadas


Para quienes busquen configurar su equipo con otras opciones equivalentes dentro de estos mismos rangos de precio y prestaciones, existen excelentes alternativas en el mercado:


  1. Nivel básico con conectividad Bluetooth (Entrada / Sistema versátil)

Giradiscos:

  • Audio-Technica AT-LPW30TK / LPW40WN (aprox. 300 € – 380 €): para quien desee dar un salto de calidad respecto a la serie LP60 sin complicarse. Ofrece chasis de madera (MDF) para mitigar resonancias, brazo recto de aluminio con ajuste de contrapeso/anti-skating, cápsula intercambiable (VM95E) y conectividad Bluetooth opcional (en las versiones BT).
  • Sony PS-LX310BT (aprox. 250 €): una opción totalmente automática muy popular, de diseño minimalista, con previo de phono integrado y excelente estabilidad de conexión Bluetooth para quienes buscan máxima sencillez de uso.

Altavoces autoamplificados:

  • Kanto YU4 / YU6 (aprox. 350 € – 450 €): bafles activos con entrada de Phono integrada (permiten conectar directamente tocadiscos sin preamplificador), Bluetooth Qualcomm aptX y entradas ópticas para la televisión.
  • Triangle Elara LN01A (aprox. 450 € – 500 €): monitor activo de marca de alta fidelidad francesa con un sonido cálido y musical, entrada RCA Phono/Línea, Bluetooth aptX y mando a distancia.


  1. Nivel Hi-Fi (Alta fidelidad analógica y activos de alto rendimiento)

Giradiscos:

  • Pro-Ject Debut PRO / Debut Carbon EVO (aprox. 550 € – 800 €): es el estándar de referencia en la gama media-alta de entrada. Fabricación europea con brazo de fibra de carbono/aluminio, plato pesado de amortiguación TPE y cápsula Pick it PRO o Ortofon 2M Red.
  • Rega Planar 3 (aprox. 950 € – 1.000 €): un clásico absoluto de la alta fidelidad británica con tracción por correa, brazo RB330 y chasis ligero de alta rigidez diseñado exclusivamente para extraer el máximo detalle del surco analógico.

Altavoces autoamplificados / activos Hi-Fi :

  • DALI Oberon 1 C / Oberon 7 C (Sistemas activos inalámbricos) o DALI Zensor/Kore activos (aprox. 1.000 € – 1.600 €): la firma danesa DALI ofrece cajas activas con una timbres naturales, agudos muy aireados y gran dinámica, ideales para la reproducción de vinilos.
  • Klipsch The Sevens / The Nines (aprox. 1.300 € – 1.800 €): altavoces activos con estética retro, previo de phono integrado de gran calidad, entrada HDMI ARC, DAC de alta resolución y un sonido de gran dinamismo y presencia gracias a sus tweeters de bocina característicos de la marca.  

27/9/26

Novedades musicales septiembre 2026

Novedades musicales en la red. Septiembre 2026 en construcción. 


Este mes de septiembre ponemos en portada la imagen de la playa de La Ribera, en Ceuta, con una estética inspirada en la cubierta del álbum Murmur (R.E.M., 1983). Su efecto de oscuridad y abandono tiñe siniestramente lo que, hace poco más de un mes, era un espacio alegre y apacible donde los ceutíes disfrutaban del mar mientras retomaban con suavidad su rutina habitual. Una vida tranquila violentamente truncada por un asalto infame. Un golpe que, como tragedia inmediata, ha provocado la muerte horrible de más de cien personas que no lograron alcanzar la orilla; y que, junto a esta aberración, ha sumido en un caos inhabitable a una ciudad envidiada de la costa norteafricana, modelo de diversidad y tolerancia, hoy colapsada por la presencia masiva de miles de sujetos movilizados premeditadamente bajo instrucciones o el señuelo de expectativas migratorias para desmantelar un entorno armónico construido con el esfuerzo de decenas de generaciones. Seguimos adelante acompañados por la música de este momento, con la esperanza de que los ceutíes logren recuperar su espacio, la alegría y la placidez que caracterizan a esta pequeña ciudad, única junto a Melilla en la orilla sur del Mediterráneo.

For this month of September, our cover features an image of La Ribera beach in Ceuta, with an aesthetic inspired by the artwork of R.E.M.’s album Murmur (1983). Its dark, desolate feel ominously shades what, just over a month ago, was a lively, peaceful spot where locals enjoyed the sea while gently easing back into their daily routines. A quiet life violently shattered by a disgraceful assault—a strike whose most immediate tragedy was the horrific death of over a hundred people who drowned trying to reach the shore. Together with this outrage, it has plunged an envy-worthy North African city into uninhabitable chaos. A beacon of diversity and tolerance, Ceuta now stands overwhelmed by the massive presence of thousands of individuals deliberately mobilized under orders or lured by false migration promises to unravel a harmonious environment built through the hard work of generations. We keep moving forward accompanied by the sound of this moment, holding onto the hope that the people of Ceuta reclaim their home, their joy, and the tranquility that defines this small city—unique alongside Melilla on the southern shore of the Mediterranean.

DISCOS




[+]

VÍDEOS



█ Lex Walton
Adrian Borland Will Have His Revenge On London

▲ Según publica Lex Walton a través de una nota con su sello discográfico, el vídeo fue grabado por ella y Lev Heftler al día siguiente de que su apartamento se quemara, mientras bebíamos durante el día y tropezábamos entre los escombros tratando de rescatar todo lo que podíamos. El diseño de producción de un desastre provocado por el hombre guía los ojos y los movimientos, y una botella de ginebra recuperada del congelador lo hace posible. 
Adrian Borland Will Have His Revenge On London es una canción poderosa que combina guitarras melancólicas con momentos de explosión punk desgarradora; un tema con un toque depresivo y una letra inspirada en la figura de Adrian Borland, vocalista de The Sound, cuya vida estuvo marcada por severos trastornos mentales que lo llevaron a poner fin a su vida saltando a las vías del tren: El estruendo ensordecedor sobre las vías del tren, y él no volverá pronto. Se parecía tanto a mí... Aunque ya nada importa, ya no creo en nada. Catatónico para siempre, inevitablemente de plástico, y "para siempre" es mi segundo nombre. 
La canción se incluye en su álbum ULTIMATE LOVE FOREVER, publicado el pasado mes de agosto como su debut dentro del icónico sello norteamericano Sub Pop Records.



█ Los Punsetes
EL AÑO DEL CABALLO

▲ No todo es fiesta de escaparate o melancolía estetizada en el universo pop; también hay espacio para la expresión del desconcierto por una vida que se desmorona y nos conduce sórdidamente hacia el abismo, en un mundo que, más que aportar sentido, nos aboca día tras día hacia el desastre. Con su característico humor ácido, Los Punsetes apuntan a la astrología como antídoto frente a una realidad que escapa a cualquier control racional. Todo parece ir mal, pero seguro que tiene su explicación en la alineación de las estrellas: es El año del caballo. 
 El tema llega tras Una persona triste como segundo anticipo del que será el próximo álbum de la banda madrileña. Este nuevo trabajo cuenta con la producción de Paco Loco y el acabado sonoro de Greg Obis, encargado de la masterización final.


█ trentemøller
Swerve

▲ Swerve se traduce por viraje, un desvío drástico o cambio brusco de rumbo que, en medio del caos de la ciudad, amenaza con hacernos perder el equilibrio y dar con nuestros huesos en el suelo. La contundencia del título sirve de horizonte dramático para Nick No Future, director de un vídeo potente y dinámico, marcado por una estética analógica y vanguardista que abraza sin complejos el espíritu punk y oscuro de la canción. 
El responsable de este universo es el danés Anders Trentemøller, compositor, productor y multiinstrumentista que, a lo largo de sus siete discos anteriores —desde el ya lejano The Last Resort (2006)— y tras colaboraciones con iconos de los ochenta como The Cure o Depeche Mode, ha ido enriqueciendo su propuesta electrónica con desarrollos cada vez más orgánicos y rotundos. Sus distorsiones de guitarra, bajos vibrantes y densas atmósferas de sintetizador aproximan su sonido actual a géneros como el shoegaze, el post-punk, el indie rock o el dream pop. 
 El tema se presenta como adelanto del que será su octavo álbum de estudio. Para la ocasión ha contado con la voz de Sakura (Sakura Katsuura Chow), cantante nacida en Hong Kong y afincada en Viena. Ella es también la gran protagonista de un videoclip que se nutre de un elenco completado por Sophie Vyshnevska, Viktor Farkas y Anni Chen (quien se encargó, además, del estilismo).




█ te vi en un planetario
perdón

▲ Los componentes de Te Vi En Un Planetario esculpen sus cuerpos en el gimnasio al compás melódico de perdón. Es el indie pop mexicano de un proyecto musical con un punto de ensoñación dream pop, cálidas melodías vocales en las que no falta un toque melancólico y una línea instrumental shoegaze con discretos sonidos de guitarra distorsionada y texturas etéreas de sintetizador. Originarios de Teotihuacán, la banda está liderada por el dúo que forman Ilka Serna (voz) y Alexis Ramos (guitarra y sintetizadores). Su repertorio consta hasta el momento de diversos sencillos y EPs publicados a partir de 2023, y el tema formará parte de su próximo proyecto: un nuevo EP titulado ¿sabré pedir perdón?
No dices nada cuando me ves llorar. Es un fantasma que suele habitarnos el cuarto. Y la ceniza que queda al final no es más que miedo. Mi queja y mi vergüenza, vergüenza. ¿Sabré pedir perdón amor? Perdón, amor.




█ The War On Drugs
Who's That

▲ Hay un mundo entero huyendo de mí. Hay un león colgando de mi cuello. Lo puedo domar, pero él también podría liberarse. ¿Quién es? Es solo mi depresión, cariño.
Las dudas y el efecto asfixiante de la depresión inspiran Who’s That?, el tema con el que la legendaria banda de Filadelfia, The War on Drugs, vuelve tras I Don’t Live Here Anymore, su último álbum de estudio publicado hace cinco años. Una canción que se mantiene en un tenso midtempo en el que destacan los teclados y sintetizadores, y que culmina con un potente estallido guitarrero que eleva el tema a su cima emocional. El vídeo, dirigido por Max Flick, lo protagoniza el propio Adam Granduciel deambulando por las calles de Burbank, California. Con una estética de punto retro que recupera la rotulación clásica de la MTV, bien podría pasar por uno de aquellos clips musicales que la cadena emitía en la década de los noventa.





[+]

ACTORS ▶ Youth
AKRIILA ▶ abrázame
BODEGA ▶ Literary World
Boy Harsher ▶ Faulty
Candelabro ▶ Domingo de Ramos
Cariño ▶ Romántico
CLAN OF XYMOX ▶ Broken Heart
DIIV ▶ Kid
Federale ▶ A Strange Vice
Fatoumata Diawara ▶ Mogo
Gazella ▶ Reflejo
Geneva Jacuzzi ▶ Nu2U
green star ▶ lush
Humane ▶ Penny Let Go
I SEE ORANGE ▶ Crow Field
IZARO ▶ Zorua
Joia ▶ Cap vent no em mou
Julia Jacklin ▶ If I Had The Hand Of God
Junio ▶ Azul
Ladytron ▶ Free, Free
Laurie Wright ▶ Fast Lane
이병현 (Lee Byoung Hyeon) ▶ 아이보리인간 (a‑i‑bo‑ri‑in‑gan)
Mira Paula, Natalia Lacunza ▶ MUJER
Nochteff ▶ Crecer y Decrecer
prima stanza a destra, Angelica Bove ▶ piccola magia
Spanish Horses ▶ Hey Man (Hey Man!)
The Linda Lindas ▶ Gotta Get Out
The Sways ▶ Blue Sky, Don't Cry
VULKA ▶ MÍRAME
Wishy ▶ Mona Lisa
Whisper Doll ▶ Sunsigns


SINGLES




[+]

Rhododendron ▶ Live on KEXP




Vídeo trentemøller: Swerve

 

█ trentemøller
Swerve

▲ Swerve se traduce por viraje, un desvío drástico o cambio brusco de rumbo que, en medio del caos de la ciudad, amenaza con hacernos perder el equilibrio y dar con nuestros huesos en el suelo. La contundencia del título sirve de horizonte dramático para Nick No Future, director de un vídeo potente y dinámico, marcado por una estética analógica y vanguardista que abraza sin complejos el espíritu punk y oscuro de la canción. 
El responsable de este universo es el danés Anders Trentemøller, compositor, productor y multiinstrumentista que, a lo largo de sus siete discos anteriores —desde el ya lejano The Last Resort (2006)— y tras colaboraciones con iconos de los ochenta como The Cure o Depeche Mode, ha ido enriqueciendo su propuesta electrónica con desarrollos cada vez más orgánicos y rotundos. Sus distorsiones de guitarra, bajos vibrantes y densas atmósferas de sintetizador aproximan su sonido actual a géneros como el shoegaze, el post-punk, el indie rock o el dream pop. 
 El tema se presenta como adelanto del que será su octavo álbum de estudio. Para la ocasión ha contado con la voz de Sakura (Sakura Katsuura Chow), cantante nacida en Hong Kong y afincada en Viena. Ella es también la gran protagonista de un videoclip que se nutre de un elenco completado por Sophie Vyshnevska, Viktor Farkas y Anni Chen (quien se encargó, además, del estilismo).