13/3/26

20 años espiche




Para evidenciar su dinamismo y sustanciar la actualidad, el mundo de la radiofórmula y buena parte de la prensa musical implicada en el marketing ha exprimido durante años la metáfora del avance o progreso, como si los productos musicales compitieran entre sí en una carrera en la que se ponen en cabeza aquellos cuyos temas se destacan, aproximándose a una meta que parece no llegar nunca.

No seremos testigos de quién gana finalmente esa carrera que, en el fondo, no conduce a ninguna parte. Pero sí podremos disfrutar de todo lo que nos ofrece la escena musical si nos detenemos ante ella con una mirada serena: sin prometer progreso ni destino, la música logra hacer más habitable el tiempo para quien disfruta de su compañía.

Hace ahora veinte años comenzó espiche como proyecto musical en Internet, en un principio en formato página web, a modo de jukebox de videoclips, listado de novedades en el mundo indie y actuaciones en vivo, bajo el dominio espiche.es. Posteriormente se combinó con este blog para la elaboración de comentarios, formato en el que finalmente ha perdurado hasta hoy.

En aquella época una de las referencias principales para localizar información era MySpace, un lugar en el que prácticamente todos los artistas tenían su cuenta y en el que, navegando, uno podía descubrir grupos interesantes en cualquier parte del planeta. Durante un tiempo incluso pareció que Internet podía convertirse en un territorio sin fronteras, donde la música circulaba libremente y las distancias geográficas perdían importancia.

Junto a la prensa musical en papel —con cabeceras como Rockdelux o Ruta 66— los blogs musicales constituían un medio destacado de información alternativa y, en muchos casos, también de descarga de novedades en mp3. En paralelo, algunas emisoras seguían manteniendo un criterio musical propio al margen de las listas de éxitos comerciales, como el caso en España de Radio 3.

Acababa además de nacer YouTube, entonces en competencia con plataformas como Dailymotion o Vimeo, con escasa resolución y lejos de ser el repositorio casi universal de clips musicales en el que acabaría convirtiéndose.

En ese contexto de difícil acceso al videoclip, el papel de espiche.es era fundamentalmente el de localizar novedades en vídeo con buena calidad técnica, ofreciendo un jukebox actualizado que se abría a través de aplicaciones como RealPlayer o Winamp.

Y para bien o para mal todo ha cambiado. Hoy solo quedan vestigios de los blogs musicales, de la prensa musical en papel o de las cadenas musicales de televisión. De la descarga clandestina hemos pasado al streaming regulado; las publicaciones en YouTube están normalizadas, su calidad técnica ha mejorado hasta aproximarse a la alta fidelidad y prácticamente no hay videoclip que no termine alojado en esta plataforma. Por su parte, servicios como Bandcamp o SoundCloud han ocupado parte del espacio que en su momento tuvo MySpace, aunque sin alcanzar el carácter universal que llegó a tener aquella plataforma pionera.

La carrera musical, si alguna vez existió, parece haberse serenado ante la evidencia de que la meta nunca llega. La batalla por la innovación ha perdido clientela y las necrológicas compiten con las novedades por ocupar las portadas de los informativos musicales.

Y en ese contexto sigue el blog espiche, siempre al margen de las carreras y de la búsqueda de likes, simplemente tratando de ahondar en ese mundo que tantas satisfacciones produce: el de esa música que nos acompaña en nuestro viaje… hacia ninguna parte.


Antiguo espiche.es


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